lunes, 16 de noviembre de 2020

Hielo y plata de Alena Pons

 

Título: Hielo y plata

Autora: Alena Pons

Editorial: Nocturna ediciones

Páginas: 624    

Precio: 17,50€


Sinopsis: Para Mariya Vilamarín, llegar a lo más alto del podio es un sueño inalcanzable. Y lo peor es que la persona que la derotta una y otra vez es su propia hermana. Compaginar los estudios con una carrera deportiva, una madre exigente y esa rivalidad fraternal es una misión imposible. 

Por eso, cuando se le presenta la oportunidad de entrenar en otro país, Mariya decide dar un salto al vacío y compartir pista con estrellas de su deporte. Quizás alguno de sus nuevos compañeros pueda ayudarla a brilla con luz propia.

Pero para triunfar patinando tienes que sacrificar tu vida por el hielo. Y cuidado: un solo desliz puede cambiarlo todo.


Cuando empecé a leer el libro lo hice con muchísimas ganas. Había algo que sabía que me gustaría y así ha sido... Incluso mejor, todavía. Al poco tiempo, me dio una especie de parón lector y no me apetecía demasiado leer, pero pese a ello, y aunque he tardado algo más en terminarlo, este libro ha seguido conquistándome con cada página que leía. Por un lado, no tenía ganas de leer nada y, por otro, necesitaba seguir sabiendo que les iba a deparar a los personajes de esta historia. 

 

Mariya/Ari, la protagonista, es un personaje que tiene una grandísima evolución. Al principio es una persona muy pasiva, que acepta todo lo que le imponen, aunque sea totalmente injusto pero, poco a poco, se va revelando creando su propio futuro y siendo la dueña de su vida. Y Pablo, es un personaje entrañable. Alguien con el que puedes empatizar en todo momento y un apoyo incondicional para nuestra protagonista. 

 

Me ha sorprendido muchísimo y es de admirar, el increíble sacrificio que hacen en todo momento por el hecho de querer aspirar a convertirse en los mejores atletas de patinaje sobre hielo, tanto por el tiempo que invierten, como por lo que pierden anteponiendo su carrera. La cantidad de restricciones que tienen impuestas y lo que llegan a disfrutar aun así de su vida, que se resume básicamente en patinar. En ese sentido, el libro nos transmite a la perfección esa lucha constante por intentar alcanzar tus sueños y el precio que hay que pagar por ello. 

 

Hay otros personajes secundarios que le dan mucho sentido a la historia y que la hacen más especial, como son Noah Levesque, Jared Black o Julia. Y luego hay otros a los que, en más de un momento, seguro que ahorcarías con tus propias manos (xD), como Nastya o Katya, curiosamente la hermana y madre de Ari, y las que más difícil se lo ponen a ésta. Con la primera he llegado a empatizar y hasta he podido entenderla, aunque no compartiera su manera de ser o lo que hace y dice. Pero la segunda no tiene perdón de Dios. No he visto persona tan odiosa.


 «La vida no es de color de rosa, pero tampoco está en blanco y negro. La vida es una paleta de colores infinitos y, según el momento, te toca vivir una gama u otra.» 

 

Esta historia gira en torno al patinaje sobre hielo. Un deporte del que, aunque no tengo demasiada idea, me llama especialmente la atención. 

He podido disfrutar de otras historias similares en series o películas y quería probar la experiencia a través de un libro. No es lo mismo, porque cuesta un poco más imaginarse la coreografía, los saltos y la técnica en general, pero, aun así, eso no me ha impedido disfrutar muchísimo de todo lo que engloba este libro.


Sin duda, esta historia se posiciona dentro de mi TOP 10 de mejores lecturas de este año.




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